Gambrinus. El Rey de la Cerveza

Gambrinus. Rey de la cervezaHola amigos cerveceros. En la entrada de hoy vamos a hablar de Gambrinus, personaje legendario e inventor de la cerveza. Hay que decir que no pretendemos en este artículo hablar sobre su figura histórica, a este respecto hay un artículo estupendo en wikipedia, donde podréis comprobar que ni los propios historiadores se ponen de acuerdo en quién era.

Gambrinus está muy relacionado con la cerveza, son muchas las marcas que lo usan como arma publicitaria, ya sea usando su nombre o su imagen. Suele ser representado sentado sobre un barril y una jarra de cerveza espumosa en la mano. Pero ¿por qué? Y ¿por qué se dice que fue el inventor de la cerveza? ¿no fueron los egipcios? Bueno, efectivamente la cerveza se conoce desde tiempos de los egipcios -hay incluso teorías que emparentan a Gambrinus con el Dios egipcio Osiris-, pero es a Gambrinus a quien se le atribuye el descubrimiento del lúpulo como uno de los ingredientes principales de este maravilloso caldo.

Gambrinus y el Diablo

Como en casi toda historia de héroes,  hay una mujer. Cuenta la leyenda que Gambrinus era un apuesto pero humilde aprendiz de vidriero que tenía la desgracia de vivir enamorado de la joven Flandrine, hija de su maestre; la cual lo ignoraba, no por otra cosa que por su estatus. Es por ello que el joven Gambrinus con el corazon hastiado de tanto desplante decidió abandonar su ciudad y su oficio para recorrer el país con su música y su violín. Al cabo de un tiempo, cuando creyó haber superado el desamor volvió a su pueblo con la intención de impresionar a las masas con su recién descubierto don para la música, con la mala suerte de ver a Flandrine entre el público y quedarse bloqueado. Este coitus interruptus musical causo un gran enojo entre el público que desembocó en una gran pelea en la plaza del pueblo. Gambrinus fue considerado el responsable y por tanto enviado a la cárcel. Y es aquí donde empieza la fantasía en la leyenda. Estando en la carcel, el joven con la intención de suicidarse recibió la visita de un extraño cazador. Este extraño cazador resultó ser el diablo, el cual le ofreció cualquier deseo a cambio de que él pasados 30 años le entregara su alma. El diablo le advirtió que le concedería lo que quisiera, a excepción del amor de otra persona. No pudiendo entonces pedir el amor de Flandrine, Gambrinus le pidió que le indujera otra pasión que le ayudara a olvidar a la joven. El diablo, astuto, le concedió una pasión y un don como no se había conocido antes por las apuestas. Pasado un tiempo, Gambrinus había conseguido amasar una pequeña fortuna, pero además de no haber olvidado a Flandrine, ésta seguía rechazándole, diciéndole que volviera cuando fuera noble. Es aquí cuando Gambrinus y el diablo tienen un segundo encuentro. Pidiéndole nuevamente olvidarla y algo que le aliviara su dolor. El diablo entonces decidió mostrar al joven unas plantas y le explicó cómo hacer con ellas una extraña bebida a la par que le entregó unas campanas que hacían bailar a quien las escuchaba. Ni que decir tiene que la planta era lúpulo y que la bebida era cerveza. En un principio la bebida no gustó, pero Gambrinus pronto descubrió que si hacía bailar a la gente, luego bebían y bebían la cerveza, encontrándola deliciosa y reconfortante. Al poco tiempo, tal era la fama de la nueva bebida que el Rey le concedió el título de Duque. Pero, aún así, Gambrinus no consiguió el amor de Flandrine, pues hasta su muerte vivió embriagado por la cerveza olvidándose del amor que sintió por la joven. Pasado los 30 años, el diablo volvió a por su alma. Pero Gambrinus hizo sonar sus campanas mágicas, haciendo al diablo bailar y bailar hasta que este le suplicó y le ofreció que en lugar de darle su alma le diera un barril de cerveza. Y así esta es la historia de Gambrinus y el diablo, o de cómo Gambrinus inventó la cerveza.

Cómo Gambrinus se convirtió en Rey de la Cerveza

Pero mucho más representativa de lo que es el espíritu de Gambrinus, es la historia de cómo se convirtió en Rey de la Cerveza. Cuenta la leyenda que un grupo de cerveceros convocó un concurso, con la idea de ver quien era el más fuerte. Cómo todos eran cerveceros, se les ocurrió que la prueba tenía que basarse en mover un barril gigante de cerveza de una marca a otra. Así pues uno tras otro intentaron llevar el barril a su destino sin conseguirlo, hasta que le tocó el turno a Gambrinus, el cual instaló un grifo en el barril, se lo bebió entero y después lo llevo a la segunda marca. El resto de cerveceros se quedó impresionado, no solo por la inteligencia de Gambrinus sino también por su capacidad para beber. Y sin ningún tipo de recelo le nombraron ganador de la prueba y Rey de la Cerveza.

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